domingo, 20 de enero de 2013

My space

Llego a casa del trabajo y veo que finalmente If colgó en la pared del dormitorio su corcho (de fotos, imágenes, frases, historietas, etc) de "acontecimientos", así que lo primero que digo es: "Ahhhh!!! Y mi espacio cuál es? Así pongo mis cosas", esperando el tira y afloje por el terreno y ver si lograba ganar algo o por lo menos conseguía hacerla rabiar un ratito.
Porque, entre nos, tengo que admitir que nunca tuve un corcho de acontecimientos, si tuve folios de distintas categorías donde guardaba fotos, notas o cosas que me interesaban divididos por temas tales como Central, deportes, historia, cine, etc... Así que en parte lo pedí para molestar, ahora, si me daban el espacio, tendría que realizar una cuidadosa revisión del material (siempre y cuando haya traído algo a Baires) para ver qué poner.
Por eso cuando If se dio vuelta y me miró seria, supe que iba a descartar mi pedido sin ni siquiera arme la satisfacción de una buena discusión argumentativa o desopilante. "Después de pensarlo cuidadosamente, decidí que vas a poder poner UN escudito de Central", dijo descolocándome completamente. "¡LISTO!", grité y me puese a revolver el cajón para encontrar unos adhesivos de la filial de Central en Baires que me traje una vez. "No tenías un escudito de tela dando vueltas por ahí?", me dijo. Evidentemente pensó en todo.
"¡¡Es verdad!! Bueno gordita, voy a tener que poner los dos. Son chicos, no van a ocupar nada de espacio", tras un brevísimo tira y afloje, este es mi espacio: 



miércoles, 1 de febrero de 2012

Por muchos más!!!




Tres añitos. Te amo.



***Tres años, gorda. Qué me contás ahora de este "amor de verano"?
Porque recuerdo muy bien que en nuestro inicio tuve que escuchar eso y otras cosas más a saber:
  • Cuando te preguntaba de quién era tal o cual parte de tu cuerpo, tu respuesta era, invariablemente: mía.
  • Que yo te iba a dejar (y vos me ibas a dejar ir mansamente, porque era lo que esperabas)
  • Que nuestro amor no iba a durar demasiado
  • Que no íbamos a vivir juntas en seguida cuando yo consiguiera el dpto.

Y algunas cosas más que en este momento, no me vienen a la mente. Pero como buena optimista cabeza dura que soy, hice oídos sordos a tu pesimismo y, con el tiempo logré derribar tus murallas.

Ahora, cuando te pregunto de quién es tal cosa, respondés que mía; si bromeo diciendo que te voy a dejar, decís que me vas a cagar a piñas; cuando anoche brindamos y dije "por 5 años más" te quejaste porque 5 años es muy poco. Y ni hablar que cuando conseguí depto te viniste conmigo!

Hoy cumplimos 3 años y sabés, porque te lo digo hasta el cansancio, que te amo con locura, que sos la mujer de mi vida y quiero pasar el resto de mis días con vos. Así cuando seamos viejitas le podemos contar a nuestros nietos nuestra historia de amor, además de lo que nos pasó una navidad...

Entonces, ¿qué decís, mi amor, renovamos por 50 años más con opción a más?



***Versión ampliada, ya que recibí quejas del tipo: "claaaaro, ya no me querés, antes me escribías un testamento y ahora me ponés unas velitas y nada más..."

lunes, 26 de diciembre de 2011

Crónica de una Navidad accidentada...?




La navidad la pasamos de una de mis cuñadas, como sabíamos que nos iba a resultar muy difícil la vuelta a casa, nos hicimos (de forma legítima, obvio) de una bici para poder volver sin contratiempos y en un horario no muy tardío, teniendo en cuenta que al otro día 7.20 pasaba a buscarme, el remis que "muy amablemente" me enviaba mi empresa para llevarme al trabajo.
Linda noche. La calle comenzaba a estar transitada porque se ve que a esa hora, los "viejos" comenzaban a volver a casa, y los jóvenes salían de parranda. Entramos las tres al ascensor, If, la bici y yo. Ella estacionó nuestro vehículo en el living y a mi me tocó la ardua tarea de cerrar la puerta del castillo. Me preparé lo que me iba a poner al día siguiente, no pusimos el pijama y a la cucha. Eran como las 2 de la mañana.
3.30 hs. No estoy segura de qué fue lo que me despertó. Pudo haber sido un sexto sentido, ruidos, o la luz del dormitorio al encenderse, vaya uno a saber. Es muy difícil explicar las sensaciones del momento, sobre todo porque es evidente que todo ocurrió cuando estábamos en lo más profundo de nuestro sueño.
Abro los ojos totalmente dormida y veo dentro del dormitorio a dos hombres. Solté un gritito agudo y fuerte de minita y, como si un resorte o el pánico me impulsara, quedé parada al lado de la cama. If lanzó otro gritito detrás del mío igual de maricón, pero más corto.
No hay forma de describir los pensamientos confusos y aterrados que tuve. Mi mente se preguntaba cómo mierda habían entrado, qué querían y millones de cosas más. Hasta me sentí dentro de una película o libro, no sé. Fueron segundos.
Uno de ellos dijo: "Tranquila, chica. Policía...", puede que dijera más cosas que cada tanto filtraban la confusión, el pánico mental y el atontamiento del sueño interrumpido. Mientras el tipo hablaba en mi mente se formaban imágenes de alguna de las cosas que decía. "La puerta...", la imagen de la puerta rota de mi departamento me asaltó, "policía", estaban buscando a algún ladrón que entró al edificio, porque en algún momento, asimilé que los dos intrusos eran policías....más películas, mucha confusión.
Como una autómata empecé a caminar hacia el living, creo que siguiéndolos y creo que If venía detrás mío. En la puerta había uno o dos más, no estoy segura, con una de mis vecinas. Mi cabeza embotada escuchaba que la rubia (la vecina), le explicaba al policía de la puerta que cuando llegó había un auto en doble fila (?) frente al edificio y que al llegar a nuestro piso y ver la puerta abierta... Al mismo tiempo el policía gordo me explicaba que estaba abierta la puerta del departamento.
"La debo haber cerrado mal", atiné a explicar como una idiota.
Les voy a tener que pedir los documentos, chicas". No sé si le contesté. Me dí la vuelta para ir hacia la pieza. La rubia le decía al poli portero: "No, pero yo a las chicas las conozco, viven acá". Se ve que al vernos sanas y salvas comenzó a lamentar el quilombo. Entro al dormitorio y le digo a If: "Quiere el documento, no sé dónde lo tengo", la verdad es que no sabía ni mi nombre si me lo preguntaban. Me quedé parada mirando la puerta del ropero, esperando que algo o alguien me sople la respuesta.
Y la luz se hizo lugar en la confusión. Fui al living y del morral saque mi DNI tarjeta y se lo dí al poli gordo. En ese momento cruzo miradas con la rubia, quien me dice totalmente arrepentida o avergonzada o vaya a saber qué: "Perdonen, chicas"... A esa altura, mi cuerpo temblaba como una hoja, el pánico en parte se me había ido, pero seguía totalmente embotada...aunque ya me surgían sonrisas nerviosas. Así que le sonreí y le dije que no se preocupara.
Le doy el documento al gordo. "Qué susto me pegué, mirá como me tiemblan las manos", me dice mientras me las muestra, ambas con las palmas hacia abajo. Me sentí entrando en la dimensión desconocida. Vos te asustaste??? Dios mío, sos policía. Qué nos queda a nosotras entonces? El cuerpo me tiembla tanto que en cualquier momento se me vencen las piernas y me caigo de culo al piso. Una imagen del cana con un arma en la mano y cagándonos a tiros por el grito que dimos al verlo al pie de la cama cruzó mi mente.
"...la puerta abierta, todo oscuro... cuando vi a dos chicas en la cama, pensé lo peor". Sí, somos tortas, ¿es eso lo peor? "Cuando vi a las dos chicas en la cama pensé lo peor", repitió. Supongo que por si algunos de los presentes no lo escuchó la primera vez. La rubia seguía en la puerta con el portero, el otro poli que había entrado en la pieza seguía parado alto y silencioso al lado del gordo.
El poli charlatán mira mi nombre en el DNI y me dice: "Axx, ¿tenés algún pariente en la policía?" Tenía unas ganas locas de que se fueran, de verdad que no quería ponerme a charlar... "No, soy de Rosario". Listo, con esto estamos. Mientras la rubia repitió lo del auto sopechoso y que ya, en otra oportunidad habían entrado a robar a no sé que piso y por eso... "¡Rosaaariooo, qué linda ciudad!" Mierrrda.
"Vas a bailar a las islas?" What the fuck??? "Ssiiiii..." Y el tipo se enganchó mientras mamarracheaba mis nombres y apellido en un cuadernito. "Qué lindo....blablabla...blablabla" No puedo recordar a qué fvino mi: "Sí, mi papá me contó..."
Dejó mi DNI y agarró el de If. Ahí me dí cuenta que no le había visto un pelo desde que le conté, absolutamente desolada, que no sabía dónde estaba mi DNI. El poli portero, le pregunta a la rubia si ella les abría abajo, a lo que ella respondió prontamente que sí. El charlatán abre el DNI, lo cierra y dice: "Con una está bien". Mientras el gordo cerraba la libreta, el alto silencioso me dijo en tono admonitorio, "Chicas hay que cerrar la puerta con llave. Siempre hay que cerrar la puerta con llave".
Se fueron. Cerré con llave y gancho. Seguía atontada. Mientras iba hacia la pieza con el documento de If en la mano, decidí sentirme sola por su desaparición de escena. Me paro en la puerta de la habitación y la veo acostada en la cama, hecha un bollito y con la cara tapada con las sábanas. Está llorando, pensé. "Qué te pasa?", le pregunté con suavidad. "Esto no puede ser, la puta que lo parió", se destapa la cara, que estaba seca, y me dice indignada: "Qué se tiene que poner a hablar de Rosario? Andáte, boludo, casi me muero del susto!!!", me rio y no se me ocurre decirle que Rosario es Lo Más.
Voy al baño. Todavía temblaba. La sangre me corría a mil por el cuerpo. Sentada en el inodoro me empiezo a reir a carcajadas y le grito: "Ves? Ahora tenemos algo que contarle a nuestros nietos!!!" Ambas comenzamos a reírnos a carcajadas.
Me acosté a su lado llorando de risa. Entre carcajadas le comenté que me había dejado sola. Ella dijo que me siguió al principio e incluso había agarrado el gas (1), porque en su aturdimiento If creía que los tipos estaban en el departamento cuando llegamos y que habían esperado a que nos durmiéramos para atacarnos. Cuando notó los uniformes, pensó que eso tampoco significaba nada, así que se guardo el gas en la espalda, en el elástico de su pijama. Pero que cuando el poli charlatán se puso a hablar de Rosario se fue a la mierda, en parte para esconder el gas y, en parte, porque quería que se fueran, no que se pusieran a charlar.
"Bueno gorda, si alguien tenía alguna duda sobre nosotras, hoy se la despejamos...", dije. Carcajadas a más no poder. Según ella nadie tiene dudas sobre nosotras. "Y yo con mi pijama sexy... Elástico suelto y roto, remera raída...", continué. "Estábamos para un desfile". Más carcajadas llorosas. "Yo estaba hermosa", dijo If "Remera blanca, pantalón blanco...", y la hija de puta lo decía en serio.
Pasamos mucho tiempo a las carcajadas. Incluso hoy me sigo riendo sola. También morimos de miedo. Ambas coincidimos en que hoy comprobamos que del corazón no vamos a morir (igual, eso lo comprobé con Central hace unos años, el 25 lo recordé, nomás). Obvio que no pegué un ojo en toda la noche, la adrenalina me duró hasta media mañana. Ella a la media hora estaba dormida.
Qué hija de puta.


1. Gas de pimienta que llevamos con nosotras porque sabíamos que nos volvíamos caminando o en bici.

lunes, 8 de agosto de 2011

La Presidenta, historia de una vida por Sandra Russo


Cuando me enteré que Russo había escrito este libro me dieron ganas de leerlo aunque me imaginaba que sería un relato...benévolo, digamos. Cuando lo vi en la librería surgieron mis dudas sobre si llevarlo o no. Por un lado consideraba que no me iba a aportar demasiado ya que iba a ser indudablemente "oficialista", por el otro me mataba la curiosidad. Así que lo agarré y junto a "El Factor Scarpetta" de Patricia Cornwell, divagué por la librería mientras en mi mente se libraba la batalla entre llevar uno o los dos. Que no queden dudas, el "uno", era el de Cornwell. Bien, al final me llevé ambos.
Como me imaginé el libro es absolutamente "oficialista" y liviano, no vamos a encontrar ningún conflicto, si estás esperando ver sangre y diatriba contra algo o alguien, olvídalo, es como un cuento de hadas, donde Cristina es la Cenicienta, por supuesto.
Russo nos hace un popurrí de la vida de la presidenta sin adentrarse demasiado en nada. Conocemos un poco a su madre y tía y la influencia que ambas tuvieron en determinados detalles de la personalidad de Cristina, así como la relación con el padre y la hermana. Y listo, a otra cosa mariposa.
La autora entrevista a varios personajes, entre ellos a dos monjas que fueron maestra y directora de CFK, que son muy divertidas y la verdad que la interacción entre ellas parece la de dos personajes secundarios de novela que hacen divertir al lector.
Nos enteramos cómo conoció a Néstor K y la relación que tenían o por lo menos, lo que quiere que nos enteremos, como bien dije, no existen conflictos en el libro. CFK y NK se conocen, se enamoran, se casan, se van de La Plata al sur, tienen un hijo y un tiempo después una hija. NK se convierte en intendente, gobernador y presidente y, al final, es CFK quien toma la posta. En el capítulo 17, llamado Néstor, nos enteramos algo de lo que fue la última noche con vida del ex presidente.
Y si quieren saberlo, sin dejar de ver los defectos, los silencios y de saber que es sólo una parte muuuuuy linda, limpia y edulcorada de la historia, el libro me encantó. Me cagué de risa al punto que If me miraba extrañada y me preguntaba si estaba leyendo chistes o de qué me reía tanto.
Creo que Sandra Russo tuvo la gran capacidad de hacer hablar a Cristina y que uno se olvidara que ella (Sandra), estaba en el medio, incluso cuando el relato pasaba a ser una entrevista. No era la autora quien estaba delante de la presidenta, era uno. Además captó de tal forma la personalidad de ambos (CFK y NK) que el lector pasa a ser la mosca en la pared que acompaña a Cristina y a Néstor en este recorrido. Era leer una frase y pensar, es Cristina tal cual, uno la escuchaba. Lo mismo pasaba cuando era Néstor quien tenía la palabra o incluso cuando otras personas hablaban de ellos.
Así que si te interesa, podés leerlo, siempre y cuando no pretendas un libro profundo o jugado. Me gustaría saber cómo escribe Sandra cuando deja de lado el estilo de novela romántica y se pone a hacer algo más comprometido y real.

martes, 2 de agosto de 2011

“Hicimos la mejor elección en la historia del FpV en la Capital”

Esa frase, la del título, me tiene las pelotas llenas. Flaco, sos un pelotudo. Decir eso te sirve si la elección es a senador, consejal, diputado o cualquier cargo de ese tipo, ¡no si el que gana es el que saca más puntos! Es como festejar el salir segundo....cuando no compiten más que dos. ¡No saliste segundo, infeliz, saliste último.
Así que cerrá la boca y seguí con tu vida. ¡Dejá de alterarme!

lunes, 25 de julio de 2011

De abejas y Rosas

Apenas Nadia* nos dijo que el finde ibamos a tener un veranito decidimos irnos al campo para aprovechar el calor. Porque con la edad ya no da irse a pasar frío, ¿vió?
Así que ahí estaba yo, leyendo "La Gran Epopeya" de Pacho O'Donnell al sol cuando el siguiente párrafo me enardeció: "... Para la historia oficial argentina es más grave defender los intereses de los sectores populares que la intención de enajenar parte del territorio nacional. ¿Acaso no ha honrado con una calle A Manuel García, el nefasto entregador del Uruguay, al tiempo que la ciudad de Buenos Aires ha negado un homenaje similar al patriótico caudillo santafesino Estanislao López?".
Rascándome distraídamente la rodilla, me enderezo y bramo: "ESO, PORTEÑOS ENTREGADORES!!! Y LÓPEZ, QUÉ EH?!!!"
If me mira sorprendida y pregunta qué me pasa, le leo la frase y declara: "Eso te dice ese tipo? Te voy a quemar el libro" (que se sepa que no le agrada nada de nada el autor). "¿Sabés lo que entregó López? El culo", me espeta imperturbable.
"Esssstaaaaa, entregó. Porteños entregadores, fueron entregadores, son entregadores y lo serán toda la vida". Me paro y sigo restregándome la rodilla que me pincha cada vez más. "¡Por eso votan a Macri! Así estamos!... Ay, la puta madre, me pincha la rodilla". Me alzo el vaquero hasta donde da y no veo nada, me lo bajo y me pincha mucho más, me toco y siento un bultito extraño.
Acá tengo que aclarar que soy aracnofóbica, así que cualquier cosquillita o bultito en la ropa seguro que es una araña.
"¡Tengo algo!" Exclamé al borde del pánico. "¿Segura?", me preguntó If.
En un abrir y cerrar de ojos los jeans quedaron en los tobillos, con el culo apuntando al cielo me inspeccioné la rodilla. "Sí, algo te picó, ahí tenés lastimado". Con miedo empecé a buscar en el pantalón...hasta descubrir que mi asesina era una abeja.
"¡Puta abeja del orto, seguro que ella también votó a Macri!"
"Vení, vamos a ponerte algo", dijo If arrastrándome.




*Meteoróloga del Canal Público (ex ATC)